Mini guía contra los bulos y la desinformación

La masificación de internet y las redes sociales ha tenido un impacto positivo en general en el terreno informativo. Hay mucha más información disponible, má fuentes y más puntos de vista. Además, cualquiera puede aportar y distribuir información, mejorando la calidad de ésta.

Sin embargo, como fenómeno paralelo, internet también facilita la propagación de bulos y manipulaciones, que muchas veces incluso llegan a alcanzar a los medios de comunicación profesionales. Sólo en las últimas semanas se pueden contar por decenas: las reformas de Hollandela donación de Iniesta a los damnificados de incendios, Groenlandia derritido, o Andrea Fabra haciendo una peineta son algunos de los más recientes. Ante estos casos, cada vez hay más gente que se siente perdida entre noticias contradictorias, por lo que he creído adecuado hacer una mini guía con algunas de las técnicas más efectivas para comprobar la información que nos llega. Aviso desde ahora mismo que el contenido y orden de esta guía está sacado directamente de mi experiencia personal: es lo que yo hago cuando tengo sospechas sobre la veracidad de una información. Vamos a ello.

– ¿Dónde apareció publicado?

Me voy a disculpar por empezar por aquí, pero después de mucho pensarlo, creo que es el factor individual que asegura más porcentaje de éxito a la hora de juzgar una información. En este país hay tres grandes tendencias mediáticas: los medios progresistas, los medios conservadores y los medios que tienden a no decir la verdad ni por casualidad. Independientemente de la ideología, es importante diferenciar entre prensa “seria” y prensa sensacionalista. Los segundos en principio tienen menos intereses políticos, pero transforman esa virtud en vicio con su adicción al impacto. Y siempre es más impactante la mentira que la verdad.

Hay una diferencia importante entre medios como El Digital Confidente y El País: el segundo tiene un control de calidad por el que los redactores jefes piden más y mejores fuentes y confirmaciones que el primero. Es un punto de partida básico a tener en cuenta para enfrentarse a la desinformación.

– ¿Qué tipo de fuentes aporta?

Datos: si están bien referenciados (y si alguien se ha molestado un rato en investigar sobre un dato, lo referencia) puedes corroborarlo tú mismo en internet. Suele valer con buscar más noticias sobre lo mismo y ver si coinciden las cifras. Hay veces que no es tan fácil porque los datos no son públicos o nos quedan demasiado lejos. En tal caso un ejercicio interesante es buscar datos aledaños o relativos y ver que no desencajan demasiado. Si no podemos verificar el dato de la cosecha de uva de un año en una fuente fiable, podemos buscar la de otros años para hacernos una idea de por donde andan las cifra. Esto no garantiza el éxito siempre, claro, pero puede ser muy útil para alertarnos de que un dato es sospechoso.

Declaraciones: poniéndome estricto, una declaración sólo tiene credibilidad cuando está bien atribuida con el autor identificable. Esto es, nombre y apellido más cargo o motivo por el que es relevante. Sin embargo, “fuentes del ministerio” siempre es algo más que “fuentes bien informadas” o “testigos presenciales”. Cuanto más se diluye la autoría, peor pinta.

Audiovisuales: Las fotografías, vídeos y audios aportan una prueba contundente en cuanto a la credibilidad. Pero tienen dos problemas: son manipulables y son un terreno fértil para las suposiciones. Dejando aparte las manipulaciones técnicas, hay que tener presente que que un documento audiovisual sólo retrata un momento en un lugar al que apuntaba la cámara, no hay entorno espaciotemporal. Una foto puede ser excelente para sacar conclusiones generales (había un incendio, había tres personas, era de día) pero normalmente no sirven para sacar información completa y detallada. Evita la suposición de que después de un paso viene otro; a veces la gente se para o cambia de dirección.

*Como bien indica Perrida2011 en los comentarios, hay formas de verificar una fotografía colgada en internet. La más obvia sería pasarla por el buscador de google images, que permite pegar links o arrastrar fotos, y devuelve los resultados donde se encuentra dicha imagen. Aquí un pequeño tutorial de cómo se hace. Si hemos subido una foto de un hecho que supuestamente ocurrió ayer, pero la foto aparece colgada en un post del año 2005, la verificación es rápida. Existe una extensión para Chrome que facilita la opción “buscar por imagen”. Una herramienta similar es TinEye que es especialmente útil para rastrear fotos modificadas o retocadas digitalmente.

Esta forma de verificación puede ser útil a nivel usuario, pero en entornos profesionales verificar una foto es un proceso más complejo en el que, pese a todo, se mete mucho la pata. Uno de los casos más sonados fue la publicación por parte de El País de una foto falsa del expresidente venezolano Hugo Chávez entubado. Merece la pena leer este reportaje con la intrahistoria del suceso de El País como ejemplo de mal hacer.

– ¿Cómo está redactada?

La redacción de una noticia puede aportar gran dosis de credibilidad. Si una información tiene frases neutras y no valorativas, pocos adjetivos, estructura en pirámide invertida (de más importante a menos) y calidad y cantidad de atribuciones, ya ha pasado la mitad del examen. Si tiene buenos links o referencias a documentos concretos, tres cuartos del examen. Palabras como “ahora”, “ya” o “sólo” en el titular, suspenso automático revisable. Si se ven retazos de opinión, anda con cuidado.

– Versiones y agencias

Si una noticia es verdadera, será recogida por la mayoría de medios en cuanto salga a la luz. Si no hay diferentes versiones de la misma pasado un tiempo, empieza a haber razones para la sospecha. Que la recoja una agencia suele ser un buen síntoma, aunque en absoluto definitivo. No te fies de que esté en la página de un medio, si una agencia difunde un bulo será automáticamente rebotado en las webs y twitters de los medios, pero no tiene por qué haber sido “pelado”, puede que nadie del medio le haya echado un vistazo en profundidad. Sólo si tiene la firma de un periodista o del medio es signo inequívoco de que han pasado por ahí y certifican.

– La firma y la distribución

La firma de cualquier información da un valor de calidad extra. Pero cuidado, un nombre no tiene más credibilidad que la que los demás le otorgan. Si seguimos a un determinado periodista podemos saber si suele firmar bulos o si es dado a tragarse datos erróneos. Si no conocemos al autor, una búsqueda en google puede darnos suficientes datos relevantes para saber si es confiable o no. Ocurre lo mismo al difundir o recomendar una información en internet, es crucial a través de quién nos llega y su historial.

Es importante señalar que no sólo un nombre y apellido tradicional es sinónimo de credibilidad. También las identidades constantes, un logo o un nick, pueden ser garantía de calidad y credibilidad forjada con los años.

– ¿Se dijo o pasó?

Podemos agrupar las noticias en dos grandes categorías: discursivas y no discursivas. Las discursivas son qué dijo quién, las no discursivas son qué ha pasado. Los reportajes suelen ser híbridos de ambos, pero esa es otra categoría.

Discursivas- El género discursivo consiste en trasladar las palabras de alguien. Pertenecen a este género, las entrevistas, las noticias tituladas con citas, directas (con comillas) o indirectas (dice que), las conclusiones de estudios, etc. Siempre, siempre deben ir atribuídas al autor de la frase, ya sea una persona, un documento o una institución. (Ej: El FROB asegura que, Gorka Maneiro: “Del espiritu de Ermua…”). Una frase entrecomillada unicamente se puede atribuir a un grupo cuando hay un consenso por parte de sus miembros en dar un mensaje conjunto. “El gobierno afirma”, correcto . “Los gibraltareños afirman”, incorrecto, a no ser que se les haya preguntado a todos o se trate de una estadística.

No discursivas- Relatan un hecho sucedido. Aquí puede haber atribución a un tercero (testigo, implicado, conocedor…) o recoger un hecho que el propio periodista ha visto o puede garantizar que sucedió como cuenta.

Discursivas camufladas- Esto es un viejo truco de la manipulación. Alguien dice algo y el periodista lo da por verdadero, lo hace suyo y lo lleva al titular. “Un juez obliga a abrir una planta de un hospital“, tituló El Plural, sin comillas ni atribuciones. Leyendo el texto se comprueba que es el diputado Fernando Mora el que afirma esto. El titular correcto hubiera sido “Fernando Mora afirma que un juez obligó a abrir una planta del hospital”. Sin embargo el medio quiso camuflar la noticia discursiva como no discursiva. Al final se demostró que Fernando Mora se equivocaba y que El Plural había creado un bulo.

–  Estadísticas y comparaciones

Campo abonado. Pueden ser engañosas por llevarnos a conclusiones incorrectas o por estar interpretados de forma poco rigurosa. Además de comprobar el origen de los datos que se manejan, es conveniente darle la vuelta a esa estadística un par de veces. Que el 18% de los niños tenga sobrepeso quiere decir que el 82% de ellos no lo tiene, etc.

Las comparaciones entre cifras también son muy dadas a la desinformación. Cuando se comparan dos cifras, por ejemplo de una año a otro, es muy común achacar la variación a un sólo factor correlativo, cuando en general la realidad suele ser multicausal, es decir, la variación puede ser provocada por muy diversos factores. Hay que tener esto siempre en cuenta.

Si se siguen paso a paso estas sencillas comprobaciones es posible detectar los bulos y manipulaciones informativas. Como corolario, no bajar nunca la guardia ni dar por hecho la información que confirme nuestro propio sesgo.

Si quieres completar o ampliar esta mini guía, puedes dejar un comentario con tu aportación.

Anuncios

15 comentarios

  1. Infoxicados · · Responder

    Muchas gracias por este artículo, hay cosas que sabía y otras que ignoraba (como las noticias discursivas y no discursivas).

    Como aportación, a veces cuando se demuestra un bulo como tal hay personas que se resisten a que la realidad les estropee el titular. Para esos casos, me gusta hacer que nos comprometamos a estas normas del debate racional (no tiene desperdicio) http://3.bp.blogspot.com/-MaF7VnypzKE/T2SNlRoBTBI/AAAAAAAADdw/lbudQniUAgM/s1600/debateSP3.jpg como condición indispensable para tener un debate.

  2. […] Mini-guía contra los bulos y la desinformación […]

  3. perrida2011 · · Responder

    Indispensable el tema de buscar fotos en google para comprobar de donde vienen 🙂
    creo que deberias ponerlo, mucha gente no-friki no sabe eso todavia, ahi en meneame ponen un buen link

  4. […] » noticia original (sintesisnianalisis.com) […]

  5. Sí, lo que dices son cosas de sentido común que en ocasiones se nos escapa. La próxima la podrías dedicar a cómo identificar bulos y desinformación de las grandes publicaciones como, por citar alguna, La Razón, aunque aquí entraríamos de lleno en manipulación de opinión a nivel nacional más que de bulos.

  6. Excelente guía, añadiría un par de cosillas. aunque ya es para gente que quiere profundizar un poco más:

    – Conocer los intereses del dueño del medio que publica: esto nos dará una idea del sesgo respecto a algunas noticias. Por ejemplo, el mismo caso del El País, que siempre ha publicado noticias negativas hacia Chávez y no es por casualidad. Su inquina hacia el personaje es lo que le llevó al error de publicar aquella famosa fotografía que mencionas, más allá de lo que cuentan ellos mismos en el artículo referido que enlazas.

    – Cuidado con Corea del Norte, ¡hay barra libre de bulos! El último el de la ejecución por perros, pero vaya, sobre ese país parece que se puede inventar uno cualquier cosa y cuela, cosas de ser “el enemigo”.

    – El enemigo: mucho cuidado con los partes de guerra, ahí es donde fácilmente se diluye la frontera entre “información” y “propaganda” de uno u otro bando.

    Un abrazo, compañero, y felicidades por el post.

    1. Hombre Ailian, qué buena sorpresa verte! Gracias por el aporte, tienes razón en lo que dices. Pásate más a vernos. ¡Un abrazo!

  7. doctor Placer · · Responder

    El más fiable de todos es ABC de Sevilla: como su propio nombre indica, abces dice la verdad y abces miente.

  8. Sr. XX-Terror · · Responder

    Las ONGs y sus noticias-denuncias. Queremos tanto a Anmistía, RSF, cruz roja…, nos caen tan bien por su altruista labor, que nos creemos lo que nos dicen porque son gente de bien y es innecesario (y a veces imposible) verificar lo que nos cuentan.
    Esto lo saben las agencias de “inteligencia”, los financian, se infiltran y lo aprovechan para colarlos lo que les interese (con Corea del norte se ceban). Sólo en muy pocos casos se descubre el pastel y habitualmente suele ser muy tarde y con poco “interés mediático”.

  9. Me interesaba mucho este artículo para investigar el caso de los kits de hho para ahorro de gasolina, ¿realmente funcionan o son otro bulo?
    Pero cuando he llegado a la comparación de la prensa conservadora con la progresista me he encontrado con lo que parece una de las cosas que el mismo autor señala ¿la prensa conservadora es la menos politizada? Será una errata, porque no hay medio nacional de relevancia que no le deba favores y haga la rosca al gobierno, a la monarquia y su sequito de empresaurios. Espero que no te refieras a ellos como progresistas porque son todo lo contrario.

    1. Lee bien:
      “Independientemente de la ideología, es importante diferenciar entre prensa “seria” y prensa sensacionalista. Los segundos en principio tienen menos intereses políticos, pero transforman esa virtud en vicio con su adicción al impacto.”

      No comparo conservadores con progresistas, comparo prensa seria con sensacionalista 😉

  10. Nos gusta más la mentira que la verdad . A veces la mentira piadosa ; sobre lo guapos , únicos y buenas personas que somos ; a veces la mentira delirante y conspirativa . Tras la mentira piadosa hay hipocresía o comportamiento socialmente aceptable . Tras la mentira delirante hay a veces un significado oculto sustitutorio y en ocasiones simbólico , que encubre una verdad más evidente pero más desagradable o a la que no se quiere atender . Por ejemplo se culpa a las emociones de la enfermedad y no a los aditivos alimentarios y la contaminación mediambiental .

    Pero supongo que el blog se refiere a las supuestas fuentes fiables o estudios científicos aparentemente contrastados . Con frecuencia y gracias a Google , con unas cuantas navegaciones y enlaces podemos albergar dudas respecto a las noticias o inclusive despejarlas en sentido negativo en relación a los datos y conclusiones expuestos .

    Siempre es difícil para el hombre de la calle hacer una investigación y llegar a una opinión bajo propio criterio , por eso son útiles el tipo de recomendaciones que da el autor del blog . Aunque el error siempre está a nuestro lado , el primer análisis debe ser racionalista ; ¿ Es lógico lo que se dice ? ¿Plantea contradicciones respecto a lo que ya se y está comúnmente establecido ? ¿Es correcta la lógica sobre la que se sustentan las afirmaciones ? La intuición es fundamental en esta primera valoración y si algo nos choca o nos huele mal puede ser que nuestra lógica inconsciente ya nos esté diciendo que allí hay gato encerrado .

    Nuestra maquinaria mental surgió para ayudarnos a la supervivencia y no para descubrir la verdad . La verdad es relativa , depende de nuestro marco de conocimiento y nuestra capacidad tecnológica . Lo cierto es que vivimos en la mentira . Los factores emocionales e inconscientes condicionan nuestras posturas . Nuestros posicionamientos previos con frecuencia encauzan nuestra investigación de un modo autoconfirmatorio . Estamos llenos de sesgos , prejuicios y errores lógicos . La lógica es en sí misma incompleta y nuestra capacidad de aplicarla limitada , nuestra base teórica restringida y nuestra capacidad perceptiva o de medida condicionadas .

    Para el que esté familiarizado con el conocimiento y con la ciencia , en un primer vistazo ya debe saber ante qué se encuentra . A veces el problema es que no tenemos tiempo de tomarnos los cinco minutos para contrastar la noticia o nuestra vida no nos da un poco de calma para sopesar las cosas reflexivamente . El lenguaje conspiranoico o la búsqueda de protagonismo iluminado saltan a la vista . Más difícil es filtrar el fundamentalismo científico o cientifismo que haciendo mal uso de la ciencia pretende derribar todo aquello que atente contra los principios positivistas decimonónicos , sin querer asumir los misterios que persisten sobre la materia y sobre la vida . Y más trabajoso , por último , es denunciar a aquellos que están al servicio de grandes empresas que atentan en contra del interés general . Estas mentiras que niegan los peligros para la salud y daños para el medioambiente que muchas industrias en aras del progreso están realizando no superan una mediana revisión científica . Da igual , los grandes negocios viven de manipular la ciencia y comprar legisladores .

    ¿La verdad ? ¿Lo correcto ? 2500 años de filosofía y 500 años de ciencia deben servir para algo . Mejor tirar una moneda al aire y que dios nos pille confesados

  11. […] buen ejemplo son las pautas que propone Arturo Puente en esta Miniguía contra los bulos y la desinformación, publicada en su blog  Síntesis ni análisis. Básicamente, consisten en ir a la fuente original […]

  12. […] siempre es fácil saber si nos encontramos ante un bulo (aunque aquí tenemos una excelente mini-guía para detectarlo) y tampoco es cuestión de estar permanentemente en “modo alerta”, si algo que leemos […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s